El pasado 4 de diciembre, algunos de los componentes del grupo, realizamos una visita al azud de Cullera. Creo que es de suma importancia realizar visitas a otros azudes y así  poder comparar y analizar las diferencias con “nuestro Azud de Mutxamel”, a la vez que nos permite recoger mayor información sobre el tema en el que trabajamos.

Nada más llegar, observé una gran diferencia con respecto al de Mutxamel, no había casa del assuter, esto puede ser debido a que fue reconstruido en el 2011. Época en la cual los avances tecnológicos ya son suficientes para que su sistema hidráulico pueda estar automatizado.

En ese año, se realizó la restauración del entorno fluvial de la zona, utilizando  plantas y especies autóctonas.  Además, para la pesca se construyeron dos sendas y asentamientos. Esta renovación se llevó a cabo por el mal estado del azud anterior, construido en el siglo XVI.

La visita nos proporcionó gran cantidad de información acerca de la fauna y la flora del lugar. En lo que respecta a la fauna hay especies como collsverds, pollas de agua, madrilla del Júcar,  etc; en cuanto a la flora, en la orilla del cauce abunda el lirio amarillo, en la primera banda de ribera está el sauce cenizo o zalce, y en la segunda el  mirto, arrayan o murta. La zona es importante para la conservación de aves y mamíferos, así como para los peces.

Otra cosa que me llamó la atención, fueron las dimensiones del azud. Las diversas compuertas hidráulicas y su  maquinaria, en lugar de estar en una única casa, estaban esparcidas a lo largo de cauce fluvial, haciendo desvíos y otros cauces más pequeños con sus respectivas compuertas.  Varios de los cauces más pequeños estaban llenos de basura (papeles, trapos viejos y trozos de cosas rotas). Este hecho nos recuerda lo importante que es difundir con nuestro proyecto, el valor de la naturaleza y la necesidad de concienciar a la población sobre su conservación.

“El agua es el vehículo de la naturaleza”. Leonardo Da Vinci.

Alicia Sträuber Casanova