Desde mi llegada a Salzburgo gracias al Programa Erasmus, he podido disfrutar de la naturaleza que me rodea. De vez en cuando viene bien salir de la ciudad y descubrir todos los paisajes de los que una ciudad carece.

Desde el Aula Riu Sec seguimos nuestra investigación por paisajes de Europa. Hoy me gustaría compartir mi experiencia en las Cataratas de Golling (Gollinger Wasserfall), situadas en la zona forestal austriaca de Torren, Austria. Se trata de una caminata muy agradable desde la estación de tren Golling, debido a las granjas y casitas que hay a lo largo del camino. Pero lo más atractivo es ver los Alpes de fondo. Aunque se recomienda hacer esta excursión entre mayo y octubre, es precioso, y más para la gente del Levante español, verlo todo bajo un manto de nieve.

 

Para llegar a la montaña, seguimos el curso del río en dirección opuesta y dimos con un antiguo molino de agua abandonado. El camino estaba muy bien señalizado pero había que tener cuidado para no resbalarse con el hielo del sendero. Seguimos caminando maravillados por el sonido del agua al correr por el cauce entre rocas musgosas hasta llegar a las cataratas que nos dejaron sin habla.

Hicimos una foto de grupo intentando no caernos al agua subidos a alguna de las rocas, y cuando creíamos que ahí acababa la excursión, nos indicaron que el sendero seguía para poder observar la caída del agua desde más altura. En nuestro camino hasta arriba, cruzamos las Cataratas por tres puentes en distintas alturas. Uno de ellos es el llamado Rainbow Bridge debido a que refracta la luz del sol, creando colores en la neblina. Desafortunadamente, no pudimos, en esta ocasión, disfrutar de este espectáculo.

Una vez estuvimos en lo más alto, llegamos a la cueva donde mana el agua y nos sentamos a observar las vistas con el pueblo al fondo.

Fue una magnífica excursión a la que, sin lugar a dudas, volveré más adelante en primavera.

Martina García Cantó