Seguimos documentándonos y ejerciendo de entrevistadores, recogiendo algunos de los testimonios que englobarán el documental sobre el patrimonio hidráulico y cultural de Mutxamel.

El pasado jueves 13 de julio tuvo lugar en el Centro Social de Mutxamel la grabación de algunas de las entrevistas que formarán parte del Documental que recogerá parte de la historia y vida de los azudes de la localidad de Mutxamel.

Tuvimos el placer de contar con personajes de repercusión social para Mutxamel, como: Sebastián Cañadas Gallardo, Alcalde de la población; Rafael García Berenguer, Concejal de Educación, Cultura y Participación Ciudadana del municipio; Assumpció Brotons i Boix, Archivera Bibliotecaria en el Ayuntamiento de Mutxamel y Cronista Oficial de la población.

Esta vez ya con algo más de experiencia, nos pusimos manos a la obra con las entrevistas. Aunque algo nerviosos, fuimos avanzando y los entrevistados nos dejaron ver en qué situación se encuentra la zona estudiada, qué intenciones hay en cuanto a la protección y mejora de la zona de los azudes, y cómo de importante es para el municipio.

También nos explicaron cómo se forjó el contacto con la Universitat Politècnica de València (Campus d’Alcoi) y en qué ámbitos colaboran.

Pudimos entender por sus relatos, cómo la religión y los festejos están fuertemente ligados a acontecimientos derivados de la afluencia del Riu Sec, tanto sequías como riadas. Y cómo el antiguo sistema de riego de la zona, marca la planificación de la población actual.

De la mano de Assumpció, pudimos imaginarnos cómo fué la vida de aquellos que vivían en la población, los encargados de los azudes, así como los agricultores de la zona o incluso hasta la importancia de los afiladores ambulantes.

Nos explicaron cómo el peso de la industrialización, la especulación urbanística fueron cruciales en el declive de la huerta de Mutxamel. Los pequeños y medianos agricultores han ido desapareciendo. Aunque con gran ilusión y arraigo, aún  quedan algunas familias que continúan conservando y trabajando las tierras como siempre se ha hecho.

Durante la entrevista no pude dejar de pensar en todo aquello que me habían contado e inculcado mis abuelos de pequeño: Adela la del de Morote, Tomás el del de Nicolau, Mari Carmen de la finca Santa Rosa y José “Roquet” de San Peret. El campo y el agua son los tesoros más grandes que tenemos. Es por ello, que se deben proteger muchas de las fincas y sistemas hidráulicos de la zona, ya que forman parte de nuestra identidad cultural y social.

 

José Javier Casanova Pérez